Sobre AIRE ACONDICIONADO
SINOPSIS Y COMENTARIO
Un joven un tanto huraño comienza a frotarse las manos a principios de agosto cuando cree real la posibilidad de quedarse solo en su edificio de doce viviendas. Parece que, al fin, todos y cada uno de sus molestos vecinos van a dejarle disfrutar de pequeñas libertades como poner la música al volumen deseado, pasear a su antojo por las escaleras, cantar en los rellanos, bailar desnudo en la terraza... Pero sobre todo, parece que va a poder disfrutar de la ausencia de cierto anciano mezquino que vive en el tercero.
Todo se le presenta perfecto, y para redondear las “vacaciones” ha encontrado un económico aparato de aire acondicionado que sustituya a su viejo ventilador. Sin embargo, sus ilusiones comienzan a desvanecerse cuando descubre que no está tan solo en el edificio, que viejos y nuevos vecinos pueblan su idílico refugio veraniego, y que deberá compartir con ellos las surrealistas complicaciones que se le avecinan con la llegada de una misteriosa inquilina...
Esta novela es un thriller en clave de humor (a veces negro) ambientada en el tiempo presente, un verano cualquiera en una ciudad pequeña de la Región de Murcia. Está narrada en un estilo sencillo y directo, con algunos juegos de palabras, incisos variados y ritmo muy vivo cargado de ironía. En ella utilizo dos tiempos verbales, el pasado para la introducción y el epílogo, y el presente para el resto de la novela. Introducción y epílogo presentan el clímax de la historia, convenientemente interrumpido para poner en antecedentes al lector y desarrollar la historia, el “cómo se complicó tanto el asunto”.
A mi entender, la historia tiene el atractivo de la sencillez; reflejo en ella todas esas ocurrencias que una persona solitaria (o no) desearía hacer si sus vecinos se hubiesen ausentado de su edificio. Refleja las frustraciones de una persona aburrida y anodina cuya máxima aspiración para el verano consiste en hacerse con un aparato de aire acondicionado, y de cómo una compra tan simple puede convertirse en toda una odisea al constatar que uno no puede vivir al margen del mundo que le rodea.
Los puntos fuertes de la novela son la cercanía de la historia y de los personajes, lo cotidiano de las situaciones (todas aquellas cosas que alguna vez hemos pensado hacer...), y los guiños irónicos a nuestra cultura cinematográfica cuando entran algunos elementos estrambóticos en escena. Los personajes entran paulatinamente en escena, de forma que no entorpecen el ritmo vivo de la novela. El lector puede encontrarse con personajes muy distintos que, sin embargo, tienen mucho en común; puede encontrarse asimismo sorpresas debidas a personajes secundarios que parecen fuera de contexto pero que luego desempeñan un papel clave en el desenlace; y elementos supuestamente sobrenaturales que no quedan en absoluto esclarecidos, para que sea el mismo lector quien elucubre sobre el posible origen de los mismos (no son para nada un deus ex machina, sino simples elementos de ambientación que reflejan una parte de los pensamientos del protagonista). Estos elementos que cito forman parte de la peculiaridad del estilo de la novela, así como algún otro, como, por ejemplo, la total omisión del nombre del protagonista, que aparece habilidosamente evitado mediante la sustitución por el artículo o con ayuda de los diálogos (lo que no quita que el personaje esté lo suficientemente bien descrito). Destaca, por último, la riqueza de la personalidad de los personajes, en la cual se pueden encontrar notas discordantes que los alejan del cliché previsible.
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